La última obra teatral fue un auto sacramental que se representó en el escenario del continente africano.
Los tres capullos supervivientes (Donald, Vladímir y Benjamín) fueron los que acapararon todas las ovaciones. El resto de la banda (Kim, Xi, Nicolas, Javier y compañía) sucumbieron mientras aplaudían al trío calavera. Su última actuación fue representar La Santísima Trinidad. Donald y Vladimir se disputaban quién era el padre, Benjamín estaba claro que era el hijo. El misterio que quedaba por resolver era quien se convertiría en el Espíritu Santo.
Donald, el gracioso, sentencia: El deshielo nos va dejar sin cubitos para los cubatas.