Un grupo de artistas humanos ha decidido transformar mares y océanos en instalaciones artísticas sobre las que podemos caminar.
Bajo el agua podemos ver nevar. Los paisajes acuáticos se convertirán en paisajes invernales con copos de micro plásticos que sustituyen a la nieve y que se incorporan al plancton. No son eyaculaciones de los corales, como afirman los turistas que cuelgan sus viajes en las redes sociales.
Paralelamente, en las desembocaduras de los ríos se agolpan cadáveres de todos los tipos de seres vivos, predominantemente humanos.